Opinión: Francisco Ortiz Pinchetti

Por la Libre / Más que bicis

Francisco Ortiz... - Mié, 08/17/2011 - 12:58

Suena bien el Plan de Movilidad Sustentable propuesto por el diputado local juarense Mauricio Tabe para la delegación Benito Juárez y apoyado por los otros dos legisladores panistas de la demarcación, Fernando Rodríguez Doval y Federico Manzo Sarquis, y por el jefe delegacional Mario Alberto Palacios. Está bien emprender una campaña de cultura vial que permita avanzar en el fomento del uso de la bicicleta como un medio de transporte local, en sustitución del automóvil. Sin embargo hay que ser realistas: esa campaña, aun en el caso de resultar exitosa, chocaría con una realidad vial caótica que padece la delegación Benito Juárez. Es bonito cerrar los ojos e imaginar parvadas de juarenses, mujeres, niños, adultos y ancianos, con sus cascos, pedaleando felices por División del Norte, avenida Coyoacán, Cumbres de Maltrata o cualquier otra avenida de nuestra demarcación. Son sueños, claro. La realidad es que las calles están saturadas de vehículos que no tienen dónde ser estacionados, mientras la plaga de los franeleros “trabaja” impunemente,  apropiada de los espacios públicos que sólo comparte con los valet parkings de restaurantes que igualmente se apropian de lo que no es suyo en vez de cumplir la ley que los obliga a tener estacionamientos propios.  Difícil pensar en ciclovías o ciclocarriles cuando hay calles, como Pilares, en las que  dos de sus cuatro carriles están “clausurados” mediante las tristemente célebres jardineras que se le ocurrió poner al exdelegado Germán de la Garza, o cuando automovilistas locales y foráneos se estacionan en doble y hasta triple fila y bloquean literalmente la circulación. Siempre será bienvenida una campaña de cultura vial, pero también siempre será insuficiente si no va acompañada de medidas concretas, tangibles, para evitar la violación sistemática y masiva de la ley. Ciclocarriles, si, pero también erradicación de franeleros, instalación de parquímetros, liberación de vialidades bloqueadas, ordenamiento de tianguis, sanciones a los infractores. Sólo entonces podremos soñar en un paseo en bicicleta por nuestras calles. Válgame. 

Por la Libre / Plan con maña

Francisco Ortiz... - Mié, 01/19/2011 - 13:34

El recurso no es nuevo, por supuesto. Utilizar causas justas y hasta sentimientos nobles para fines distintos a los que se dice perseguir es una artimaña relativamente frecuente. Eso es el origen de la campaña No más sangre que en estos días es acogida por cientos o miles de ciudadanos que honestamente, y con razón, expresan un deseo genuino a favor de la paz en nuestro país. ¿Quién puede estar en contra de ese anhelo? Lo lamentable es que el sentido que le dan a esa cruzada quienes la promovieron es evidentemente político: golpear al presidente Felipe Calderón al acusarlo de las muertes causadas por “su” guerra. Eximen en cambio de culpabilidad a los causantes de esa violencia: los envenenadores, secuestradores, asesinos, decapitadotes, descuartizadores  y hasta terroristas. La responsabilidad es de quien los combate, insinúan. La verdad es que algunos de ellos ni siquiera desean esa paz que pregonan. Quisieran que las cosas siguieran de mal en peor. Festejan las masacres y las cifras terribles de las muertes. Ahogados por la frustración, sueñan con el caos que haga ingobernable a México, para así demostrar la incapacidad del mandatario “ilegítimo”. Ya alguna vez promovieron y pidieron la renuncia de Calderón. No la consiguieron; claro, pero su empeño no cesa. Quieren la quiebra económica del país, la inviabilidad de las instituciones, la hambruna generalizada, la insurrección popular. Allá ellos. Lo que no se vale es la manipulación perversa de los mejores sentimientos de los mexicanos. Y sí, ojalá, no más sangre. Válgame.
 
Ofrancisco6@aol.com   

Cosa de niños

Francisco Ortiz... - Vie, 11/26/2010 - 18:59

Fue una simple celebración del Día del Niño. Nada espectacular: entretenimiento, regalos, pastel, un mago, dulces, músicos, juegos educativos. Lo diferente fue que esa fiesta celebrada en el Parque Hundido hace unos días no fue organizada ni promovida por la delegación ni por el gobierno del Distrito Federal, ni por ninguna otra dependencia gubernamental, como es usual. Nadie se paró el cuello ni aprovechó el evento para hacer propaganda o ganar simpatías entre la ciudadanía. Los convocantes fueron vecinos de la comunidad, que con más entusiasmo que recursos invitaron a los niños de la zona a pasar un día de contento. Lo lograron: fue un éxito. Y lo más interesante fue que a esa iniciativa ciudadana, particularmente formulada por la Asociación de Vecinos del Parque Hundido, A.C., se sumaron dependencias de los tres niveles de gobierno, la Comisión de Derechos Humanos del DF y dos diputados locales. Participaron la Secretaría de Seguridad Pública federal, la Procuraduría Ambiental del DF (PAOT), la delegación Benito Juárez; pero no se paró por ahí ningún funcionario ni se colocaron mantas o carteles adjudicándose el mérito del festejo. Fue, llanamente, una celebración vecinal sin más pretensiones que hacer participar a los residentes de las colonias circundantes en una verbena comunitaria. Así resultó. Y se convirtió en un ejemplo de lo que los vecinos de manera autónoma y organizada pueden hacer por su comunidad, forzando a las instancias gubernamentales a sumarse a ese encomiable anhelo, sin manipulaciones ni apropiaciones abusivas. Válgame.

Nada irregular

Francisco Ortiz... - Mié, 08/11/2010 - 15:40

Sorprendió al jefe delegacional en Benito Juárez la clausura de un edificio en construcción en el Parque Hundido realizada por la Secretaría del Medio Ambiente de Distrito Federal. “No me informaron nada”, dijo Germán de la Garza al periódico Reforma al día siguiente de que los sellos fueron colocados en la obra, el 2 de agosto pasado. Lo imagino abriendo tamaños ojos: “¡No me informaron nada!”. Y luego, el tamiz: “Tampoco tenían por qué hacerlo; la Secretaría tiene facultades para intervenir…” Para rematar con esta perla: “Lo único que puedo decir es que hasta la fecha no teníamos ninguna cuestión irregular en esa obra”.

Nada irregular, pero él mismo había parado la construcción en dos ocasiones, obligado por la presión de los vecinos y la evidencia de irregularidades. Primero, en noviembre pasado, la demolición de una casa catalogada por el INBA como monumento, la llamada “Casa del Parque Hundido” que ocupada el predio en cuestión, ubicado en Mollet 72 de las colonia Insurgentes Extremadura, obligó a la delegación a poner sellos de “suspensión de actividades”. La razón oficial de la DBJ fue que los constructores no tenían permiso para demoler. Sin embargo, unas semanas después los sellos fueron retirados y la acelerada demolición fue completada, pese a que la casona destruida aparece en efecto en la lista de inmuebles protegidos por el INBA publicada en la gaceta oficial del DF del 6 de mayo de 2005, en la página 115.

Nada irregular. La construcción de un condominio de lujo de seis niveles –en donde están permitidos sólo tres-- se inició en febrero. Las protestas vecinales no se hicieron esperar. Hubo plantones y manifestaciones en el Parque y en pleno Insurgentes, a las que se sumaron candidatos de la oposición a jefe delegacional y diputados locales. También, dos diputados del PAN, el partido del delegado: la legisladora federal Rosaura Denegre y el diputado local Alfredo Vinalay, que presentó como los vecinos una queja ante la Procuraduría Ambiental del DF (PAOT) e incluso una demanda penal ante la Procuraduría de Justicia del DF. Y en marcha ya el proceso electoral 2009, en abril la DBJ colocó sellos de “clausura”, lo que a la postre resultó un ardid electorero. En mayo se formó la asociación Amigos del Parque Hundido, cuya primera demanda fue la expropiación de dicha propiedad para su reintegración al parque. Apenas pasaron las elecciones, la DBJ quitó los sellos y la obra se reanudó. Los vecinos enviaron e hicieron pública una carta que dirigieron al jefe de Gobierno del DF, Marcelo Ebrard, en la que detallan el rosario de irregularidades y omisiones por parte de la DBJ en este caso y le solicitaban la expropiación del predio por fines de utilidad pública, mientras la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (Seduvi) reconocía haber otorgado los permisos de construcción “por error” e interponía una demanda de lesividad ante al Tribunal de lo Contencioso Administrativo para revocarlos, procedimiento que está en trámite.

“Lo único que puedo decir es que hasta la fecha (sic) no teníamos ninguna cuestión irregular en esa obra”, dijo textualmente Germán de la Garza cuando la SMA clausuró de nuevo la construcción, para sorpresa del delegado, que tampoco nunca supo ni nunca verificó el “cúmulo de irregularidades” encontrada por la PAOT en esa construcción, incluida la apropiación de más de 250 metros cuadrados adicionales del parque, la tala indebida de árboles, la falsificación de documentos, la inexistencia de un registro oficial de la propiedad, la violación del uso del suelo y mil linduras más. Nada irregular. Válgame.
Ofrancisco6aol.com