Opinión: Gabriela Cuevas Barrón

Desinformación perredista

Gabriela Cuevas... - Mié, 10/12/2011 - 12:49

 Año con año y en esta misma época, el Partido de la Revolución Democrática emprende una campaña en el Distrito Federal para desinformar a la ciudadanía sobre lo que sucede con los recursos que le son asignados a la capital, que para el año 2011 sumaron más de 150 mil millones de pesos.
 
Resulta entendible que los capitalinos estén cansados de la serie de acusaciones sin fundamento  que este instituto político lanza para buscar culpables de lo que realmente sucede en la Ciudad y de supuestos recortes al presupuesto que anualmente la Cámara de Diputados le asigna a la capital.
 
Lo que el PRD no informa, y por eso aseguro que desinforma a la ciudadanía, es que ni La Asamblea Legislativa del Distrito Federal , ni el jefe de Gobierno Marcelo Ebrard tomaron medidas preventivas para prever la disminución de recursos como consecuencia de la eliminación del impuesto de la tenencia.  La realidad es que hay menos recaudación en agua y predial; lo cierto es que el gobierno de Marcelo Ebrard subió impuestos locales y que no hay crecimiento económico real en el Distrito Federal. Contrario a las declaraciones del PRD, la Cámara de Diputados sí ha apoyado al Distrito Federal en materia presupuestal. 
 
Según datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, las participaciones pagadas al Distrito Federal han presentado un crecimiento real del 2.6% haciendo un comparativo de agosto 2011 con el mismo mes del año anterior. Las aportaciones también han presentado un aumento significativo, pues al comparar el periodo enero-agosto de 2010 con el del presente año se observa un crecimiento real de 6.4%. Este año no será la excepción: Para la aprobación del Presupuesto de Egresos de la Federación 2012, el Partido Acción Nacional  en la Cámara de Diputados buscará beneficiar a los habitantes del Distrito Federal.
 
No obstante, no podemos dejar de puntualizar que para que este  presupuesto del DF llegue realmente a los capitalinos es indispensable que se apliquen 2 medidas:
 
1.- Transparencia plena en el Órgano Legislativo de la Ciudad de México, empezando por la Comisión de Gobierno; y
 
2.- Transparencia total en fideicomisos, gastos y todas las partidas presupuestales del Distrito Federal. En especial, transparencia en las obras públicas de la Ciudad.
 
*Presidenta de la Comisión del DF en la Cámara de Diputados. 
 

Radiación solar en la ciudad

Gabriela Cuevas... - Mié, 09/14/2011 - 17:50

En pequeñas cantidades, las radiaciones ultravioleta son benéficas para la salud. Sin embargo la exposición excesiva a ellas trae como consecuencia diferentes tipos de enfermedades. La Organización Mundial de la Salud ha señalado que las radiaciones solares están vinculadas a diversos tipos de cáncer de piel, envejecimiento prematuro de la epidermis, cataratas y otras enfermedades oculares; y se ha comprobado que estas emisiones aminoran la eficacia del sistema inmunitario.
 
El Índice Ultravioleta solar mundial es un patrón internacional de radiaciones, cuyo objetivo es indicar la posibilidad de que se produzcan efectos nocivos sobre la salud y de las personas, aclarando que cuanto más alto es el valor de dicho índice, mayores son las posibilidades de que la piel y los ojos resulten lesionados, y menor es el tiempo necesario para que se produzca la lesión.
 
De acuerdo con estimaciones del Sistema de Monitoreo Atmosférico de la Ciudad de México, durante varios días del mes de agosto de este año se reportó la radiación solar como “extremadamente alta”, con un índice de 13 puntos de Rayos Ultravioleta, lo que representa diez puntos por encima del nivel a partir del cual se deben adoptar medidas de protección.
 
La Organización Mundial de la Salud recomienda proteger a los niños manteniéndolos en la sombra, utilizar bloqueador solar y limitar el tiempo que se pasa bajo el sol de mediodía. Sin embargo, en el Distrito Federal no existe control sobre la exposición solar a la que diariamente se enfrentan los alumnos de las escuelas capitalinas durante sus tiempos de receso o bien durante sus actividades deportivas. Sin duda es indispensable evitar la exposición excesiva de los niños y adolescentes a los rayos solares,  a fin de evitar la aparición de cáncer en etapa posterior de la vida.
 
Pero también es importante que las autoridades educativas y gubernamentales se coordinen de tal manera que implementen medidas para proteger la piel de los niños y niñas en las escuelas del Distrito Federal. Una opción tendría que ser la colocación de mallas de sombra en los patios de los centros educativos de la capital, lo que ayudaría a prevenir las graves consecuencias que ocasionan las radiaciones solares y que amenazan constantemente nuestra salud.
 

Regular las marchas

Gabriela Cuevas... - Jue, 08/18/2011 - 08:47

La ciudad de México sufrió un colapso en sus principales vialidades debido a que cerca de 150 microbuseros salieron desde  tres distintos  puntos de la capital con dirección a calzada de Tlalpan y de ahí al Zócalo para protestar contra las multas fantasma, rutas piratas y taxis que prestan servicio colectivo. Más allá de la legitimidad o no de estos reclamos, o del severo problema vial, económico y laboral que esta protesta representó para miles de capitalinos, lo cierto es que el gobierno del Distrito Federal no ha sabido poner orden, ni el PRD en la Asamblea Legislativa tiene el mínimo interés por aprobar una ley para regular las marchas en la capital.
 
Un ejemplo de las consecuencias de una marcha desordenada, está en su impacto en las pérdidas económicas de la ciudad donde, según reporta la Cámara de Comercio de la Ciudad de México (Canaco), va de 340 millones de pesos en marchas, con duración de dos a tres horas, a 575 millones, si son de cuatro a cinco horas, y hasta de 937 millones si tardan más de cinco horas.  Tan sólo en 2010 hubo más de 6 mil marchas en el Distrito Federal.
 
La Ciudad no puede seguir siendo rehén de los intereses políticos del PRD ni de la esquizofrenia con la que gobierna Marcelo Ebrard. Regular las marchas no debe depender de los intereses personales del jefe de Gobierno, del partido que gobierna la Ciudad, mucho menos de la mayoría que representa el PRD en la Asamblea Legislativa.
 
Es indispensable sumar esfuerzos y voluntades:  Por primera vez existe la posibilidad de dictaminar una Ley para Regular las Manifestaciones Públicas en el Distrito Federal y al ser un tema prioritario, tenemos la obligación de garantizar ante todo, los derechos humanos de quienes transitan por la Ciudad, al tiempo de preservar los derechos de quienes desean manifestarse.
 
Hay movimientos que parecen ser tolerados por el gobierno perredista, movimientos que cuentan con un permiso virtual para utilizar los espacios públicos y aprovechar de manera gratuita (por semanas y hasta meses) servicios como el suministro de energía eléctrica durante sus plantones. El ejemplo más claro, es el plantón que realizó Andrés Manuel López Obrador sobre Avenida Paseo de la Reforma, obstaculizando una de las avenidas más importantes de la Ciudad de México y afectando la vida cotidiana de cientos de miles de capitalinos. En cambio, hay otros movimientos que ni siquiera pueden congregarse en los puntos de reunión debido a la intervención de las autoridades capitalinas, como los manifestantes de la Supervía Poniente, quienes recibieron el año nuevo en medio de un enfrentamiento con granaderos enviados por el Jefe de Gobierno.
 
 
Es verdaderamente lamentable que al día de hoy  no exista garantía alguna por parte del gobierno capitalino para proteger los derechos humanos de quienes transitamos diariamente por la ciudad ni la seguridad de quienes en ella se manifiestan.
 

El nodo fallido

Gabriela Cuevas... - Jue, 06/30/2011 - 18:00

En junio de 2010 se dio a conocer la primera propuesta por parte de la Asociación Mexicana de Publicidad Exterior (AMPE) para la creación de un “nodo publicitario”, cuyo objetivo principal era ordenar la colocación de publicidad exterior para aminorar los problemas de contaminación del paisaje urbano que generan los miles de espectaculares y vallas que se encuentran sembrados por toda la ciudad de México.
 
Dicho nodo, de acuerdo con la propuesta inicial, habría de colocarse en la Glorieta de Insurgentes y sería el primero de una serie cambios a realizar en puntos estratégicos del Distrito Federal. Tras un año de presiones entre empresarios dedicados a la publicidad exterior y las autoridades del Gobierno del Distrito Federal, en especial de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda, el pasado 14 de junio se llevó a cabo el sorteo para definir la asignación de los espacios para los anuncios que integrarán el primer nodo.
 
De tal sorteo lo único que salió por unanimidad fueron quejas de la mayoría de los representantes de las 15 empresas que presenciaron el evento, al constatar lo turbio del proceso al cual ni siquiera acudieron las autoridades encargadas del tema de desarrollo urbano en la capital.
 
La molestia surgió porque se definió que el 60 por ciento de los espacios quedaría en manos de tres empresas pertenecientes a la Asociación Mexicana de Publicidad Exterior, lo que generó un profundo descontento entre quienes veían dicho proyecto como una alternativa viable, seria y consensada para ordenar la publicidad exterior en el Distrito Federal.
 
El problema no es menor. El Gobierno del Distrito Federal puso el mal ejemplo al tratar de concretar un proyecto sumamente ambicioso basado en un gran vacío legal, ya que apenas hace unos meses la Asamblea Legislativa del Distrito Federal aprobó la Ley de Publicidad Exterior en la cual se deben establecer las bases para impulsar este tipo de proyectos. Al día de hoy, esta norma carece de reglamento.
 
Las cosas no pueden hacerse de atrás para adelante. Las autoridades del Distrito Federal debieron establecer las reglas del juego desde un inicio para posteriormente llevar a cabo este tipo de procesos administrativos conforme a la ley, otorgando certeza jurídica y administrativa a los participantes, y no mediante acuerdos que al final del día nadie cumple.  Es lamentable que conforme pasan los meses y se acerca el fin de la administración de Marcelo Ebrard, las cosas sigan tan mal como al principio.

¿Para quién trabaja Ebrard?

Gabriela Cuevas... - Vie, 06/03/2011 - 22:45

No se sabe qué delegaciones, cuántos, mucho menos quienes serán los beneficiados por la lista de intocables que el jefe de Gobierno promueve a través de reformas a la Ley de Procedimiento Administrativo del DF, publicadas por él mismo el pasado 7 de abril. De lo único que tenemos certeza, es que Marcelo Ebrard trabaja para todos, sus amigos claro, menos para la ciudadanía.
 
El jefe de Gobierno del DF envió el año pasado una iniciativa de reformas  al a ley anteriormente mencionada. Estas reformas, entre otras cosas, buscan beneficiar a un puñado de empresarios y constructores que podrían quedar exentos de las verificaciones administrativas y de protección civil que diariamente se realizan en todo el Distrito Federal. La finalidad de dichas reformas, de acuerdo con la iniciativa enviada el año pasado por el propio jefe de gobierno, era la de facilitar la apertura de negocios en la capital.
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Sin embargo, nos encontramos con todo lo contrario. Resulta que con total discrecionalidad, el jefe de gobierno podrá elaborar un listado de empresas (antros, bares, restaurantes) y de obras que quedarían fuera de la aplicación de la ley. Estas disposiciones propuestas por el jefe de gobierno y publicadas por él mismo, son autoritarias y con fondo totalmente electoral. Lo único que busca es condicionar a empresarios a cambio de prebendas  con miras a los comicios electorales del 2012. Marcelo Ebrard no puede utilizar la ley para favorecer sus aspiraciones políticas, ni mucho menos para beneficiar a unos cuantos. La ley debe ser aplicada para todos sin distinción.
 
El Gobierno del DF no estaría en condiciones de elaborar un acuerdo de este tipo, cuando en 2008, se tenía el cálculo de que en el Distrito Federal existían alrededor de 28 mil establecimientos mercantiles. Al día de hoy no existe un padrón total de establecimientos, sin embargo, tan sólo en la Delegación Venustiano Carranza existen más de 15 mil. Además, no se ha establecido el mecanismo ni los requisitos con base en los cuales serán seleccionados los beneficiarios de dicho acuerdo, abriéndose  de par en par puerta a la corrupción.
 
Establecimientos de alto impacto tanto en el ámbito urbano como en el ambiental y comercial podrían operar sin verificación alguna. De esta manera, se permitiría la operación de negocios como bares y centros nocturnos que no cuentan con los permisos y obras que garanticen la seguridad e integridad de los ciudadanos.
 
Incentivar la actividad económica en la Ciudad mediante la apertura de comercios no debe ser justificación para violar la ley o crear excepciones en la aplicación de la misma. No puede ser un argumento para privilegiar a algunos empresarios bajo criterios discrecionales que no toman en cuenta la opinión de los vecinos ni de las autoridades delegacionales. En suma, de no modificar la Ley de Procedimiento Administrativo, Marcelo Ebrard estará consintiendo violaciones e irregularidades en materias tan importantes como protección civil y preservación del medio ambiente en detrimento de los capitalinos.

¿Doble discurso o política pública?

Gabriela Cuevas... - Jue, 05/26/2011 - 18:02

Cada día, las acciones que emprende el Gobierno del Distrito Federal disfrazadas de buenas políticas públicas son menos entendibles. Por un lado, hemos sido abatidos por alzas en el pago de servicios y nuevos cobros, como ya hemos mencionado en colaboraciones anteriores; por el otro, nos quieren hacer creer que les preocupa que a la gente no le alcance para pagar sus impuestos o el cobro de los malos servicios que nos brinda la autoridad capitalina.
 
Sin lugar a duda, los mensajes que nos mandan constantemente son contradictorios;  en un primer momento sostienen que los recursos públicos se han visto afectados por la disminución de las participaciones federales y, posteriormente, condonan el pago de multas y recargos a los contribuyentes que no cumplen a tiempo con sus obligaciones fiscales.
 
Hemos constatado, además, la falta de disposición del gobierno capitalino para cumplir las obligaciones que ha contraído con empresas que le prestan diversos productos y servicios. Decenas de empresas y de trabajadores han tenido que enfrentar retrasos en sus pagos desde hace ya varios meses, lo que ha provocado malestar y suspensión de servicios como el traslado de la basura al Bordo Poniente y hasta el embargo de cuentas para cubrir el pago de prestaciones laborales.
 
Las medidas anunciadas por el gobierno para facilitar el pago de impuestos y apoyar a los hogares que se vieron afectados por la crisis de 2008 no son vistas como tal y, por el contrario, se han leído como acciones adoptadas en beneficio de los morosos y como decisiones electoreras que pueden ocasionar que en un futuro los contribuyentes dejen de cumplir con sus obligaciones fiscales esperando algún beneficio o condonación. Además, han causado problemas y retrasos a los contratistas de la administración local que llevan mucho tiempo esperando el pago de las contraprestaciones pactadas.
 
Resulta apremiante que las autoridades del Gobierno del  Distrito Federal dejen los dobles discursos de lado cuando de finanzas públicas se trata. Si  que establezca exenciones o condonaciones pero con base en criterios técnicos que se hagan del conocimiento público al inicio de cada ejercicio fiscal. Con ello se evitará que el gobierno continúe cambiando de manera irregular y desordenada sus políticas recaudatorias, enviando señales claras sobre las disposiciones que deberán acatar los ciudadanos.
 
Es imprescindible también que haya una mayor claridad en el manejo de los recursos públicos, especialmente de los ingresos excedentes que se han obtenido durante los últimos años, así como de las participaciones y aportaciones federales que han ido en aumento, pues contrario a lo que han alegado algunos funcionarios locales, en los últimos 4 años se ha presentado un aumento de 14 por ciento en el monto de estos recursos.
 

Lluvias: Peligro en las barrancas

Gabriela Cuevas... - Mié, 05/18/2011 - 14:09

La época de lluvias está por llegar. Los efectos provocados por el cambio climático se dejan ver aquí en el Distrito Federal en distintas épocas del año, por lo que más que nunca debemos tomar precauciones sobre todo, aquellas personas que viven en zonas de alto riesgo como son las barrancas que hay en la capital.
 
Según datos de la Secretaría de Medio Ambiente existen en la capital 99 barrancas localizadas en 15 microcuencas. Dentro de ellas se ha detectado una gran erosión y contaminación que no sólo representa un riesgo potencial de hundimientos, agrietamientos y deslizamientos de los terrenos, sino que también han ocasionado la desaparición de especies endémicas y hasta la modificación del clima de la ciudad, pues según el Centro de Ciencias de la Atmósfera de la UNAM la deforestación del suelo de conservación ha provocado un aumento de temperatura 7 veces mayor que el promedio global (PAOT, 2004).
 
La Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial no cuenta con información actualizada al respecto, pues en un documento que entregó a la Asamblea Legislativa en 2010 todavía hace alusión a datos de 1998, de acuerdo a los cuales alrededor de 3 mil familias habitan en zona de barrancas, siendo 11 mil las viviendas irregulares que se encuentran en zonas de riesgo inminente.
 
Por otro lado, otro estudio realizado por el Politécnico Nacional, advierte que en el Distrito Federal se tienen registrados 600 sitios de alto riesgo ubicados en cauces de ríos, laderas y barrancas, principalmente en las delegaciones Álvaro Obregón, Cuajimalpa, Magdalena Contreras, Tlalpan, Iztapalapa, Xochimilco, Milpa Alta, Tláhuac y Gustavo A. Madero.
 
 
La prevención de desastres y el rescate de las barrancas sólo podrá ser posible si se cambia la visión que de ellas tiene la población. Es decir, deben dejar de ser vistas como lugares que no pertenecen a nadie para ser consideradas elementos fundamentales de nuestros ecosistemas.
 
Es cierto que se han emprendido acciones encaminadas a solucionar estos problemas pero aún no se desarrollan políticas públicas articuladas. Muestra de ello es que hasta ahora se han decretado 5 barrancas como áreas de valor ambiental quedando 39 que esperan dicha declaratoria para contar con un marco más adecuado de protección.
 
A reserva de que la Asamblea Legislativa destine los recursos necesarios para que cada una de las Delegaciones cumpla con estas tareas, resulta imprescindible emprender programas permanentes de reforestación, recolección de basura y manejo adecuado de aguas negras que no sólo involucren de manera proactiva a los vecinos, sino que fortalezcan los mecanismos de coordinación intergubernamental. Asimismo, es urgente la ejecución de planes para regular los asentamientos humanos y la adopción de medidas para proteger a la población asentada en estas zonas, disminuyendo el riesgo de deslaves e inundaciones y actualizando la información con la que contamos hoy en día.

Metrobús: Escuchar y corregir

Gabriela Cuevas... - Dom, 05/08/2011 - 23:00

El Metrobús fue concebido como un proyecto que buscaba cambiar la imagen de la ciudad en materia de transporte público, por ser considerado un medio sustentable, moderno, eficaz y amigable con el medio ambiente. Por ello, no podemos minimizar su importancia ya que a través de sus tres rutas en funcionamiento transporta diariamente a más de 500 mil capitalinos.
 
La primera línea de Metrobús que se construyó en el Distrito Federal fue inaugurada en junio de 2004 por el entonces jefe de Gobierno, Andrés Manuel López Obrador. Siete años más tarde, el gobierno capitalino pretende construir la línea número 4 con una ruta que llevaría de Buenavista al Aeropuerto, pasando por el Centro Histórico y San Lázaro.
 
No obstante, un gobierno que le apuesta a la innovación y el mejoramiento del transporte público en una de las ciudades con graves problemas de movilidad como el Distrito Federal, no debe oponerse al cumplimiento de la ley, a garantizar las medidas de seguridad indispensables en todo transporte público, mucho menos a respetar los derechos humanos de los usuarios y peatones.
 
Con varios años de experiencia desde la construcción de la primera línea de Metrobús, el gobierno capitalino ya debería saber los inconvenientes y contratiempos que este tipo de obras genera a miles de capitalinos y que no puede iniciar una obra sin concluir otra similar, y sin haber corregido los graves errores de trazo y operación de este medio de transporte.
 
Uno de esos problemas tiene que ver con las normas básicas de señalización, de cruces e intersecciones entre avenidas de alta afluencia vehicular y peatonal con las del Metrobús. Las líneas 2 y 3 ya en funcionamiento aún presentan importantes problemas de orden y seguridad.
 
Recientemente fuimos testigos de un lamentable accidente entre una unidad de Metrobús de la Línea 2 con un camión de pasajeros, donde murieron tres mujeres. Este hecho se suma a la larga lista de incidentes que ocurren diariamente en este sistema de transporte debido a la poca pericia y a la irresponsabilidad de muchos de los conductores que están al frente de este transporte, pero también se deben a las prisas y desesperación de un gobierno, como el de Marcelo Ebrard, que no planea ni construye estas obras debidamente.
 
Es indispensable que el jefe de gobierno escuche el llamado de los ciudadanos que a gritos le piden que atienda sus quejas. No debemos esperar a que más accidentes cobren la vida de más personas y que sólo sea así cuando busque corregir los problemas que los capitalinos vivimos día a día con este importante medio de transporte.

DF: Crece la delincuencia

Staff - Jue, 04/28/2011 - 15:01

De acuerdo a la Encuesta Nacional sobre Inseguridad 2010 del INEGI, el Distrito Federal es la entidad con mayor tasa de incidencia delictiva al reportar 28,718 delitos por cada 100 mil habitantes, seguida por el Estado de México con 14,769 delitos.
 
Tomando en cuenta el número de averiguaciones previas registradas anualmente, se observa que el número de delitos de alto impacto se ha incrementado de manera constante a partir del año 2006, al pasar de 55,569 a 62,993 en el 2010. Lo mismo ha pasado con los homicidios dolosos que han aumentado de 646 a 811 cada año, mientras que el número de robos y de delitos sexuales han aumentado alrededor de un 50%.
 
Lo anterior aunado al alto nivel de percepción de inseguridad por parte de la ciudadanía, deben ser motivo suficiente para que las autoridades encargadas de la seguridad de los capitalinos realicen una autocrítica al interior de su ejercicio y analicen lo que hasta la fecha no se está haciendo bien.
 
Si bien es cierto que la percepción ciudadana es lo más difícil de cambiar, el hecho de que la gente ya no se sienta segura en las calles, no es un asunto irreal. La percepción que tienen los capitalinos sobre el tema de la seguridad pública es preocupante, pues sólo el 13.7% de la población se siente segura en la ciudad, mientras que el 84.6% se siente insegura.
 
Más preocupante aún resulta que por cuestiones de inseguridad, los capitalinos han dejado de realizar alguna o algunas de las siguientes actividades cotidianas: Tres millones y medio han dejado de salir de noche; dos millones han dejado de visitar parientes y amigos; dos millones cuatrocientos mil han dejado de tomar taxi y tres millones trescientos mil ya no llevan dinero en efectivo.
 
Considero que una de las principales acciones por emprender es fomentar, con acciones claro, la confianza en los elementos policiales. Por ello, es que se debe reforzar la aplicación de evaluaciones permanentes de control de confianza al personal de las instituciones policiales de procuración de justicia y centros de readaptación.
 
Al respecto tenemos que a noviembre de 2010, en el DF sólo se habían certificado 9,041 elementos de 95,861, lo que representa tan sólo el 9% del universo total a evaluar. Mientras que estados como Nuevo León y Puebla han certificado más del 20%.
 
Es así que con estos y muchos otros datos, no podemos permitir que nuestras autoridades minimicen el tema de la inseguridad en la capital; que rechacen cualquier otro dato que revele el incremento de la incidencia delictiva, o bien, que dejen al descubierto la ineficacia de estas dependencias.

 

Los fideicomisos de Ebrard

Gabriela Cuevas... - Jue, 04/14/2011 - 18:53

El jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard decidió exprimir los bolsillos de los capitalinos mediante medidas como el alza en el cobro por el servicio de retiro del candado inmovilizador o las llamadas “arañas”; el incremento de las tarifas de los servicios de grúas y almacenaje de vehículos; la instalación de más parquímetros en distintas colonias de la capital (actualmente hay más de 4 mil en el Distrito Federal).
 
También vemos incremento en las tarifas del transporte público como el metro y el tren ligero hasta en un 50% del costo del boleto; y hace unas semanas se anunció que a partir de abril habrá un aumento en la tarifa de los taxis acorde al de la gasolina, dejando a un lado las mesas de negociación para el aumento de tarifas en microbuses que no han avanzado.
 
La pregunta obligada es a dónde se están canalizando esos recursos ya que evidentemente en el Distrito Federal no mejora ni la calidad de vida de los ciudadanos, ni la seguridad pública, el medio ambiente,  la movilidad, mucho menos la economía de los capitalinos. Lo que sí vemos es un jefe de Gobierno que utiliza gran parte de los presupuestos destinados a fideicomisos públicos para promover su imagen en la capital, al interior de la República y en el extranjero, en donde el año pasado  viajó por lo menos 40 días por diversas ciudades de Europa, Asia y Norteamérica.
 
Esto demuestra indudablemente que las prioridades de Ebrard jamás han estado en el Distrito Federal ni en resolver las necesidades más apremiantes de sus gobernados; que sus políticas de gobierno no presentan un objetivo claro para el combate a la pobreza o para la reducción de la inseguridad y el combate al narcomenudeo. Lamentablemente, esto quedó evidenciado con el incremento en la comisión de delitos que según datos de la Procuraduría General de Justicia de DF, se elevó en el último año en un 17 por ciento. ¿Cómo va a justificar Marcelo Ebrard estas cifras?