Ciudad de México, junio 12, 2026 15:00
Cultura

Áyax, cuando un soldado dispara. Una obra de Teatro UNAM sobre el militarismo y la violencia

Escrita por Sergio López Vigueras, la obra tendrá funciones del 14 de junio al 4 de julio y del 6 al 29 de agosto en el Foro Sor Juana Inés de la Cruz del CCU.

STAFF / LIBRE EN EL SUR

Incluso en la mitología, la figura de Áyax, durante los eventos de la Ilíada homérica, representa la masculinidad herida, al hombre que está por debajo del mejor guerrero o la frustración dentro de la estructura militar. Áyax no sólo está por debajo del divino Aquiles sino también de Odiseo, tanto que al final le es negada la armadura del semidiós tras su muerte, que pasa a manos del viajero de Ítaca. Bajo esta premisa, la obra de Teatro UNAM Áyax, cuando un soldado dispara, escrita y dirigida por Sergio López Vigueras, nos muestra el camino del héroe cuando las certezas de su vida se derrumban y la violencia se impone ante el honor: una reflexión contemporánea sobre la obediencia marcial, la masculinidad frágil y la responsabilidad individual.

Conocido como Áyax el Grande, el príncipe de Salamina es el hilo conductor de esta puesta escénica. Nuestro antihéroe se nos revela como un espectro suspendido en el limbo tras su suicidio, después de que el manto sagrado de Aquiles le fuera otorgado a Odiseo y no a él. Desde aquel territorio entre los vivos y los muertos, Áyax rememora el pasaje clásico en el que cegado por la ira, asesinó a un rebaño de animales inocentes pensando que se trataba de sus enemigos troyanos. Al mismo tiempo, la obra intercala las historias de Camilo y Ríos, dos jóvenes soldados que aprenden a sobrevivir dentro de una estructura castrense marcada por la disciplina y la obediencia; así como la de Cynthia, una pequeña cuya vida cotidiana se ve transformada por la violencia.

López Vigueras autor y director de la obra, encuentra en la figura de Áyax una notable vigencia al encarnar este personaje el momento en que un individuo toma conciencia de las consecuencias de sus actos. Es precisamente en este detalle en donde se encuentran cara a casa la noción de lo trágico griego y la militarización del mundo contemporáneo.

La obra también se centra en lo que ocurre cuando obedecer establece un conflicto con la conciencia, mientras reflexiona sobre la responsabilidad que tiene una persona dentro de una cadena de mando. “Me interesaba mostrar cómo una orden puede convertirse en destino trágico y cómo, bajo un régimen de jerarquía y obediencia, el soldado puede llegar a cometer actos contrarios al sentido de su ser”, detalló el director.

Más allá de concentrarse en la violencia como show, Áyax, cuando un soldado dispara busca el efecto humano. Para conseguir esto, diversas escenas se construyen a través de la memoria, el relato y la experiencia de los personajes, con procedimientos de distanciamiento que anclan en lo teatral. Dice el director que lo importante no es el arma o el disparo, sino sus coordenadas. Para él, la clave está en el conflicto ético, el trauma, la degradación moral y el dolor de quienes sobreviven.“La violencia transforma a todos los involucrados, incluso a quienes se han convencido de ejercerla legítimamente”, señaló.

Áyax, cuando un soldado dispara cuestiona trastoca la efigie del héroe guerrero griego para revisar desde nuestro tiempo los modelos de masculinidad asociados a la fortaleza, el control, pero sobre todo al ejercicio del poder. A través de sus personajes, la obra indaga en el costo humano que pueden tener estos mandatos y en la posibilidad de reconocer la vulnerabilidad como parte de la experiencia humana.

Al igual que Áyax, los protagonistas habitan también un limbo ético. Ni Camilo ni Ríos son monstruos ni héroes. Simplemente son un par de jóvenes que intentan sobrevivir dentro de una institución altamente jerarquizada, donde la deshumanización es el lenguaje.

“La obra pregunta cuánto margen de decisión existe realmente dentro de esas estructuras y qué mecanismos permiten normalizar actos que, fuera de ellas, resultarían impensables. También me interesa mostrar cómo la obediencia puede convertirse en una forma de protección y de renunciar al juicio propio”, explica López Vigueras.

El personaje de la chica, Cynthia, representa la otra cara de la moneda, la experiencia vital de quienes viven en carne propia las consecuencias de los conflictos desde el ámbito familiar y comunitario. Además de dar rostro a las pérdidas, transformaciones y procesos de reconstrucción.

Esta producción de Teatro UNAM dirigida por Sergio López Vigueras surge del texto creado en 2024 como parte del Programa Internacional de Dramaturgia de Royal Court Theatre, The Anglo Foundation, Teatro UNAM y la Cátedra Extraordinaria Ingmar Bergman en cine y teatro de la UNAM.

Se trata de un trabajo en conjunto del Colectivo Desde los Huesos con las actuaciones de Raúl Villegas (Áyax), Federico Zapata (Ríos), Tony Corrales (Camilo), Paulina Álvarez (Cynthia) y Jorge Ríos (Canuto). El equipo creativo está integrado por Abigaíl Cinco en la escenografía y el diseño multimedia; María Vergara en el diseño de iluminación; Sergio Miron en el vestuario y la utilería; José Miguel Delgado en el diseño sonoro y la composición musical; e Isabel Yáñez como asistente de dirección.

Áyax, cuando un soldado dispara, se presenta del 14 de junio al 4 de julio y del 6 al 29 de agosto en el Foro Sor Juana Inés de la Cruz del Centro Cultural Universitario (Insurgentes Sur 3000, Coyoacán), con funciones jueves y viernes a las 8pm, sábados a las 7 pm y domingos a las 6 pm. Suspende función el 18 de junio.

Para más información sobre boletos o descuentos se puede consultar la página www.teatrounam.com.mx.

Compartir

comentarios

Artículos relacionadas